Historia

Las escuelas catedralicias, primero, y el Colegio Universidad de Santa Catalina, después, atendieron a la formación de los clérigos de la Diócesis de Osma durante siglos . Desde la fundación del Seminario hasta la fecha de supresión de la citada Universidad no se impartió en el Seminario otra enseñanza que la de la gramática latina y ésta como parte de la Universidad también, de manera que los colegiales seminaristas, que habían superado este nivel, asistían a las facultades mayores de Santa Catalina. Sólo cuando se suprimió la enseñanza en la Universidad, por falta de alumnos o por disposiciones administrativas, aquélla continuaba en el Seminario . Al cerrarse definitivamente la Universidad, el Seminario adquirió su propia autonomía. Pero vayamos por partes.

El Seminario Diocesano “Santo Domingo de Guzmán” responde, en su viaje temporal, a cuatro momentos bien definidos: el Decreto del Concilio de Trento sobre los seminarios de 1563, la Real Cédula de Carlos III de 1768 y los Concordatos de 1851 y 1953. Las presentes reflexiones se centran en las circunstancias que rodearon a los dos primeros momentos , particularmente a las consecuencias de lo dispuesto por el Concilio Tridentino que el 15 de julio de 1563 aprobó el Decreto “De Seminariis clericorum”, Decreto que no comenzó a aplicarse en nuestra Diócesis hasta veinte años después de su promulgación.

En efecto, el Decreto tridentino no fue acogido con entusiasmo en España debido a la precariedad económica de muchas Diócesis y a que existían en algunas de ellas colegios, como el burgense de Santa Catalina, de corte clerical y que servían para la formación de los ministros de la Iglesia.

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